EN BUSCA DE LOS ORANGUTANES EN BUKIT LAWANG

23 Mar

Nuestro segundo viaje por Indonesia en el 2017 decidimos empezarlo en la isla de Sumatra, concretamente en Bukit Lawang, donde cumpliríamos uno de nuestros sueños; ver orangutanes en su hábitat natural.

Llegamos a Yakarta el 1 de noviembre procedentes desde Valencia a las 14:00 pm. Después de casi 20 horas de vuelo todavía teníamos que pasar el control de aduanas, recoger maletas y volver a embarcar esta vez con destino Medan, en el norte de Sumatra, para desde allí poner rumbo a Bukit Lawang.

Rumbo a Indonesia

 

A las 21:00 pm aterrizábamos en Medan. Aunque estábamos agotadas (pues llevábamos más de un día viajando), todavía nos quedaban unas 4 horas de baches, agujeros y curvas por la selva de Sumatra. Menos mal que Ifunk (nuestro guía en Bukit Lawang) ya nos estaba esperando en el aeropuerto.

Yakarta

 

Llevábamos un par de meses organizando lo todo desde España con Ifunk y la verdad es que superó nuestras expectativas.

Aunque el viaje se nos hizo pesado, paramos a comer algo y a recargar un poco las pilas antes de adentrarnos de lleno en la selva de Sumatra.

Parada técnica

 

Cuando llegamos a Bukit Lawang bien entrada la noche, prácticamente no había luz y el único sonido que escuchábamos era la fuerte corriente con que bajaba el agua del río.

Nos alojamos en una cabaña muy chula en “Lucky Bamboo”, pero no sería hasta la mañana siguiente cuando nos diésemos cuenta realmente de donde estábamos.

Hotel “Lucky Bamboo”

 

A las 07:30 horas sonó nuestro despertador. A las 08:00 horas habíamos quedado con Ifunk y su equipo para cambiar algo de dinero, desayunar y empezar nuestro trekking de dos días por la selva en busca de orangutanes.

Bukit Lawang, Sumatra, Indonesia

 

Simplemente alucinamos cuando salimos de nuestra cabaña.

Bukit Lawang es un pequeño pueblo del norte de Sumatra que sirve de base para los pocos turistas (aunque cada vez más) que llegan hasta aquí para adentrarse en la selva e intentar ver a los orangutanes en su hábitat natural. Junto con Borneo, es el único sitio donde todavía se pueden encontrar, aunque debido al GRAN problema que tienen con el aceite de palma, estos enormes de la naturaleza (y tan parecidos a nosotros), se están extinguiendo poco a poco. Muy triste.

Pero Bukit Lawang nos sorprendió porque no solo nos sirvió como base para conocer su selva. Bukit Lawang es un pueblecito precioso el cual se encuentra dividido en dos, ya que su enorme río lo atraviesa. Durante los 5 días que pasamos allí, este bajaba con toda su fuerza. Es en estos casos cuando tomas consciencia del poder que tiene la naturaleza, ya que una gran parte de las casas del pueblo están construidas literalmente encima del río y con la selva en sus tejados de chapa, a sabiendas de que el día menos pensado se despertarán y estarán flotando dentro de su casa por el río que tanto les ha dado. Y digo que tanto les ha dado porque la encantadora gente de Bukit Lawang hace vida en él; se reúnen en unos islotes para comer, se bañan en él. El río forma parte de sus vidas. Y donde me da miedo meter un pie por si la corriente me lleva, bebés que están empezando a caminar ya juegan en él. Quizá sea porque lo llevan en la sangre, pero cuando le preguntas a la gente de Bukit si han estudiado o si han ido al colegio, todos te contestan lo mismo; ¡Nosotros hemos ido al colegio de la jungla!

Bukit Lawang, Sumatra, Indonesia

 

Bukit Lawang, Sumatra, Indonesia

 

Bukit Lawang, Sumatra, Indonesia

 

Bukit Lawang, Sumatra, Indonesia

 

Bukit Lawang, Sumatra, Indonesia

 

Bukit Lawang, Sumatra, Indonesia

 

Bukit Lawang, Sumatra, Indonesia

 

Así que sobre las 10:00 am, después de haber hecho unos cuantos recados, llenar el estómago y conocer un poco donde estábamos, pusimos rumbo a la selva con Ifunk y Mazhara. A los pocos minutos de empezar a caminar, ya estábamos de lleno metidos en plena selva. Nos embadurnaron con una planta para que no nos picaran los mosquitos, y he de deciros que durante los dos meses que estuvimos en Indonesia, los dos únicos días que no nos acordamos de los puñeteros mosquitos fueron esos días en los que pasamos a formar parte de la selva. Y mientras nos embadurnaban con aquello, ya vimos algunos monos, ¡y eso que no llevábamos ni 15 minutos metidos allí! Así empezamos a caminar por senderos que casi tenías que imaginar porque a penas se ven, ya que todo está lleno de plantas, árboles, troncos caídos… una maravilla. Siempre en silencio, como nos habían advertido nuestros guías, caminábamos, trepábamos, saltábamos… en busca del primer orangután. Y no se hizo mucho de rogar. Cuando a penas estaríamos 1 hora disfrutando de aquella experiencia, Ifunk nos dijo que parásemos, se adentró un poco y en cuanto volvió a por nosotros y le seguimos unos pasos, allí estaba, imponente, con todo su esplendor, aquel gigante encantador con mirada de persona, esperándonos. Indescriptible.

Trekking Bukit Lawang

 

Trekking Bukit Lawang

 

Trekking Bukit Lawang

 

Trekking Bukit Lawang

 

Trekking Bukit Lawang

 

Trekking Bukit Lawang

 

Trekking Bukit Lawang

 

Trekking Bukit Lawang

 

Con cuidado, nos fuimos acercando a él. La emoción nos invadía, pero aunque se le veía muy tranquilo, mirándonos con sus ojos humanos, teníamos que tener cuidado, pues en cualquier momento podía empezar a correr hacia nosotros y nunca se sabe, (y mejor no saberlo). Así que ahí estábamos, compartiendo aquel inolvidable momento y que difícilmente borraremos de nuestras mentes, hasta que no tuvimos más remedio que seguir nuestra ruta en busca de nuevos orangutanes.

Trekking Bukit Lawang

 

Trekking Bukit Lawang

 

Trekking Bukit Lawang

 

Y así pasamos todo el día, caminando a través de la selva mientras Ifunk nos iba contando historias a cerca de ella, y en el momento menos pensado aparecía de la nada otra familia de orangutanes. Al final del día llegamos al que sería nuestro campamento, a orillas del río (en el que te podías bañar y había una pequeña cascada), y allí, junto con otro grupo de personas, cenamos y pasamos la noche en plena selva, cantando canciones típicas y jugando a las cartas.

Campamento Bukit Lawang

 

Campamento Bukit Lawang

 

Campamento Bukit Lawang

 

Campamento Bukit Lawang

 

Campamento Bukit Lawang

 

Cuando de repente Ifunk se quedó mirando el cielo (en la oscuridad más absoluta) y nos dijo que corriésemos debajo de los toldos (sin tener ni idea ni de que pasaba), nos dimos cuenta de que realmente estas personas saben todo a cerca de la jungla, ya que gracias a Ifunk nos libramos de un buen diluvio universal.

Así que llegó la hora de dormir debajo de aquellos toldos y acostadas sobre una esterilla y cuando por fin empezamos a coger el hilo, aparecieron Ifunk y su equipo cantándole cumpleaños feliz a Vero, ya que ese era su día, y regalándole  una tarta de frutas buenísima.

Campamento Bukit Lawang

 

Cumple Vero

 

Cumple Vero

 

Nos debimos de quedar traspuestas ya que a la mañana siguiente, cuando nos despertamos, ya no quedaba nadie, solo nosotras y nuestro equipo, jajajjaja! Nos decían que pensaban que nos había entrado algo!! Así que desayunamos, nos dimos un baño en el río (y pudimos comprobar que estaba lleno de varanos enormes y de monos que intentaban robarnos nuestro desayuno) y continuamos con el trekking hasta que llegamos a un tramo donde el río se volvía a hacer enorme, (y el paisaje uno de los más bonitos que haya visto).

Campamento Bukit Lawang

 

Varano

 

Rafting por el río

 

Y aquí empezaba la última parte de nuestra aventura; bajar hasta Bukit Lawang en ruedas de camión por el río! Fue divertidísimo! Si bien he de deciros que en algún momento pasamos algo de miedo (y no es que seamos unas cobardes, es que en esos días el río tenía una corriente más fuerte de lo normal, es más, hubo un momento en que pensábamos que no íbamos a hacerlo), las risas que nos echamos fueron memorables.

Rafting por el río

 

Rafting por el río

 

Ya en Bukit Lawang pasamos tres días magníficos paseando por sus calles, perdiéndonos por caminos que nos llevaban de vuelta a la jungla, observando como vive la gente más campesina, sin a penas electricidad ni ningún tipo de lujo, pero siendo personas totalmente felices y amables, siempre con su sonrisa en la boca.

Paseando por Bukit Lawang

 

Paseando por Bukit Lawang

 

Paseando por Bukit Lawang

 

Paseando por Bukit Lawang

 

Paseando por Bukit Lawang

 

Aunque es verdad que habíamos leído que se puede hacer el trekking sin guía, desde mi experiencia he de deciros que recomiendo a todo el mundo que quiera ir a conocer a los orangutanes, que no se aventure solo por la jungla, pues nosotros no estamos para nada acostumbrados a ella, y durante el trekking hay momentos de mucha pendiente y a mi modo de ver un poco peligrosos, e ir con un guía que se conoce todo aquello desde que nació te da muchísima tranquilidad y hace a parte de poder disfrutar más de cada momento, que sea más probable ver a los más grandes.

Ifunk y su equipo

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